DE KIRCHNER A DÍAZ PÉREZ (segunda nota)

(OMAR DALPONTE)

La ideología y la doctrina del peronismo, como ya hemos dicho, tienen sus raíces principales en "Las Veinte Verdades Peronistas", en la fundamentación del Justicialismo, en la base filosófica del pensamiento de PERÓN expresado en LA COMUNIDAD ORGANIZADA; en sus discursos y libros, en los artículos que firmara con el seudónimo "DESCARTES" y en el enriquecimento teórico y práctico que significó el MODELO ARGENTINO PARA EL PROYECTO NACIONAL (1974). Señalamos esto porque despues de treinta años y que en el medio pasaran infinidad de cosas, hay una revitalización de la militancia popular con la juventud como sujeto político moderno. Entonces, lo relativo a la ideología y a los temas doctrinarios no son asuntos menores.

Lejos ya de los acontecimientos liminares del peronismo, nuestros jóvenes piensan el futuro sin rencores ni vicios del pasado, pero ansiosos por conocer la verdadera historia de este gigantesco movimiento nacional de masas; sin dudas el más grande de Latinoamérica.
El pueblo siempre encuentra respuestas a los interrogantes que se le presentan en el devenir de la vida, de manera que desde su seno surgen las inteligencias que proveen, en cada momento histórico, las herramientas para la defensa de sus valores pasados, presentes y futuros.

Hoy, al discurso hasta ahora hegemónico, hay que rebatirlo con argumentos sólidos. Por ello, la elaboración de esos argumentos es una tarea principalísima para la defensa del proyecto nacional y popular en marcha. La cuestión ideológica y doctrinaria es un tema central. Especialmente en el peronismo, dentro del cual nuevas voluntades tratan de abrirse camino al calor del impulso que el pensamiento y la acción de Néstor Kirchner han dado a este Movimiento luego de tantos avances y retrocesos.

De donde venimos, que hicimos, que somos, que queremos y hacia donde vamos son las preguntas que el peronismo debe responder, colectivamente, de cara a las insidias y mentiras de la reacción. En atención a ello es que promovemos este debate.
Respecto a la cuestión doctrinaria ha dicho el propio Perón en 1974: "no pensamos que las doctrinas sean permanentes, porque lo único permanente es la evolución y las doctrinas no son sino una montura que creamos para cabalgar sobre esa evolución sin caernos".

Coincidimos. Y además adherimos plenamente también a la siguiente afirmación: "las doctrinas son permanentes solo en sus grandes principios, pero es necesario ir adaptándolas a los tiempos y a las necesidades. Por ello requieren de permanente actualización para mantener su vigencia".

LOS VALORES ESENCIALES DE LA DOCTRINA JUSTICIALISTA SON: LA DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA, EL VALOR DEL TRABAJO, LA SOLIDARIDAD, LA JUSTICIA SOCIAL, LA LIBERTAD Y EL BiEN COMÚN.
En tanto estos valores son "los grandes principios" justicialistas se trata de valores permanentes y por lo tanto no requieren actualización. Son valores actualizados. Pero, a partir del año 2003 y de los aportes hechos por Néstor y Cristina Kirchner se incorporan a la ideología y a la doctrina peronistas nuevos elementos, muchos de los cuales han quedado registrados en infinidad de discursos pronunciados por el ex presidente y por la actual presidenta. Hoy, el aluvión juvenil que irrumpió sin permiso en la escena nacional, seguramente irá seleccionando esos elementos y los sumará al conjunto ideológico, a la trama doctrinaria peronista y le permitirá elaborar aquel discurso al que hacemos referencia en esta nota. Nuestros jóvenes, por estos días, ya enarbolan en medio de su acción la consigna PERONISMO KIRCHERISTA. El aditamento a la denominación histórica señala claramente que las nuevas generaciones militantes conciben al kirchnerismo como un salto de calidad pero inseparable de la esencia del peronismo.

La irrupción kirchnerista emparejó los platos de la balanza hasta hace poco con uno de ellos a favor de las clases dominantes. Y produjo cambios fenomenales dentro y fuera del peronismo. Kirchner, entre otras muchas cosas, dignificó a la figura presidencial devolviéndole autoridad. Y posibilitó que en algunos feudos hubiese fuerzas nuevas en reemplazo de la vieja política. Sin Kirchner difícilmente habría ocurrido un triunfo de Darío Díaz Pérez sobre el quindimilismo en Lanús.

Luego, a partir del año 2007, se inició un capítulo nuevo en la historia de nuestra ciudad y del peronismo local. Durante los últimos casi cuatro años los modos políticos y la gestión municipal cambiaron radicalmente. La ciudad va adquiriendo otra fisonomía y la construcción política en el peronismo tiene características muy diferentes a las de tiempo atrás.
Así fue posible que en 2009, aún en condiciones adversas por la situación nacional de entonces, el Dr. Díaz Pérez se impusiera nuevamente en las elecciones generales. Si bien fue por poca diferencia, esa victoria tuvo una importancia singular en medio de un cuadro de situación demasiado complejo.

En la actualidad las perspectivas del peronismo local son más que aceptables; su desplazamiento por nuestro territorio y su afianzamiento en los barrios se viene realizando en forma sostenida. Pero esto será motivo de una próxima nota.

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