CUANDO LA CATEGORÍA PUEBLO VUELVE A EXPRESARSE EN LA LUCHA, LA PATRIA, RECOBRA SU AUTÉNTICA IDENTIDAD.

(Jorge Rachid)

1- Uno de los conceptos neoliberales, más claramente antitéticos con el concepto pueblo, es la expresión “gente”, palabra que diluye en el individualismo y la diáspora social, cualquier construcción colectiva, bloqueando los ámbitos solidarios del modelo social. La irrupción del pueblo, masiva y contundente, rompe esa lógica neoliberal.

2- Es quizás la roca más difícil de penetrar en la batalla cultural, ya que siendo prioritaria en la cultura dominante neoliberal, la denigrando la palabra pueblo, evitando la democratización del poder y elevando la representación parlamentaria, como la única voz que permite los tránsitos institucionales. Lejos de esa concepción, liberal y que supone mediar, entre los anhelos del pueblo que sólo podría expresarse en su voto cada tantos años y la contundencia de la idea nacional y popular de la Comunidad Organizada, existe el abismo ideológico que “ellos” llaman grieta.

3- Este debate que lleva años ha sido expresado por concepciones eurocentristas, como en el libro Imperio de Hard y Negri, que graciosamente reemplazaron la categoría pueblo, por el concepto “multitud”, como forma aggiornada de dar la lucha contra la “globalización”. La globalización existió en el mundo desde siempre, sino el cristianismo no podría haber dado vuelta la historia de su protagonismo desde el año mil. No existía Internet, pero si se globalizaban los procesos sociales y políticos a través de los pueblos, el relato oral, la transmisión familiar y comunitaria.

4- Fueron apuntalando estos conceptos, quienes hicieron los análisis desde el punto de vista sociológico, como esos intelectuales inmensos como Bordieu o Derrida, el primero en el análisis de la diáspora social provocada por el neoliberalismo mientras que el segundo en su concepto “deconstrucción”, en un diagnóstico perfecto, pero que en ambos casos careció de la política como instrumento esencial, de cambio estructural de esos parámetros. El “pueblo” es el único sujeto de la historia, que modifica los rumbos y coloca puntos de inflexión al poder hegemónico.

5- De ahí que el enemigo no es la globalización, sino el neoliberalismo, que se lo enfrenta desde una concepción de Patria Grande, superadora de la Nación, como ámbito acotado que la balcanización inglesa instaló en América Latina en el siglo XlX a los fines de la dominación colonial económica. Los procesos de pensamiento y acción de nuestros Padres Fundadores primero Artigas, San Martín y Bolivar, abonado por las luchas populares emancipadoras de los pueblos latinoamericanos y pensadores militantes como Martí, Vasconcellos, Ugarte, Rubén Darío, Rodó, Mariátegui entre tantos otros intelectuales, siempre negados por la cultura dominante, puso en claro oscuro estos conflictos. Los últimos 15 años, pusieron de pié junto a los pueblos, en marcha, este largo camino de reconstrucción de Patria Grande, como objetivo de destino común.

6- La distancia que media entre la concepción neoliberal de la “gente” o de la “multitud” como categorías totalizadoras de la ecuación social y política y la que expresa el campo popular con la categoría “pueblo” como motor de la historia, es la misma que existe entre la concepción economicista, macro económica que ignora al pueblo y establece “metas de inflación” como objetivo, prescindiendo del pueblo y el modelo social solidario y productivo con el “hombre” como eje de construcción biocéntrica, alejada de los modelos ideológicos de matriz económica eurocentristas, tanto liberales como marxistas.

7- Por eso la lucha contra el neoliberalismo que se da en el mundo, está recuperando el protagonismo de los pueblos, que han sido avasallados por décadas de prepotencia neoliberal, marcadas por mercados financieros aupados en fondos de inversión supranacionales, que han fijado desde políticas sociales hasta modelos económicos a cientos de países, arrasando soberanía nacionales y regionales. En nuestro país que creíamos haber superado, desde el 2001, las políticas neoliberales han vuelto con la virulencia propia de las revanchas, arrasando conquistas sociales y ampliación de derechos conseguidos en los 12 años peronistas.

8- Cuando el pueblo vuelve a ser protagonista, la historia cambia en especial cuando en esa expresión confluyen grupos sociales, que han intentado ser divididos en clases sociales dispersas. Desde el movimiento obrero a los movimientos sociales, desde los partidos políticos a los empresarios nacionales, constituyen la expresión acabada del movimiento nacional y popular, que el peronismo impulsó desde sus orígenes, en pos de un proceso de Liberación Nacional, que desde hace 70 se viene construyendo y acumulando músculo para las batallas por venir.

9- La irrupción neoliberal en el gobierno, revanchista, inhumana, brutal, antipopular, avasalladora de derechos, denigrando la institucionalidad derogando leyes por decreto, estableciendo persecuciones por DNU y saqueando el estado a beneficio de sus empresas, hoy manejadas por “sus propios dueños”, los empresarios que han construido la Ceocracia sin intermediarios, sin lobys, ni coimas, simple saqueo en vivo y en directo, a la vista de todos, ejerciendo el poder en su plenitud, con los amparos siempre necesarios de los medios hegemónicos y el partido judicial, mas la complicidad de los “conocidos de siempre”, pequeños traidorzuelos que dan las espaldas al pueblo.

10- Por eso cuando el pueblo irrumpe en las calles, grita que “el rey” está desnudo, que debe ser cambiado el rumbo que provoca dolor social y hambre en la población, con ajuste mas ajuste, persecución política, encarcelamiento de opositores, culpabilizar a las víctimas es decir hacer responsables a los trabajadores, de los males argentinos. Los peronistas podremos tener grandes defectos, la mayoría provocados por la pasión que ponemos en la construcción de la Justicia Social, la Independencia Económica y la Soberanía Política, que junto a la Felicidad del Pueblo y la Grandeza de la Nación, constituyen los pilares esenciales de nuestros desvelos y el camino que siempre hemos transitado, junto al pueblo, los humildes, los desposeídos y ahora los nuevos humillados como nuestros compatriotas latinoamericanos. Ese rumbo recorrieron Perón, Evita, Néstor y Cristina, por eso los demonizan y persiguen en su memoria.