Cristina, Correa, Dilma, Lula, Lugo, Nasralla, Pepe, Tabaré, Zelaya; historia de corto tiempo que da la razón y absuelve a Chávez.

(Felipe Marcano)

Apenas si llegamos a la mayoría de edad, 18, 20 años, de la nueva era, el cambio de época ─dicho por Correa─, en la que muchos, profundos, significativos cambios sociales, políticos y económicos surgieron en América Latina durante la primera década del siglo XXI. ¡En cada país, a su manera, bajo la premisa y visión del mundo multipolar, de bienestar social, con equidad y justicia, con respeto al otro y por el otro! ¡Intrigantes, detractores e hipócritas habían muchos! ¡Se impuso, por convicción, razones y momentos históricos, la idea de una América Latina y Caribeña unida, como poderoso y extenso bloque regional! ¡Con ambigüedades y ocultos, agazapados, intereses, esperando su momento histórico!

¿Nadie los vio venir?

Los Kirchners al asumir el poder no sabían a dónde iría Argentina, cuál seria su política, ─¿qué puerta tocar?─. Chávez, tiende la mano y ayuda como nadie al surgimiento de la gravísima crisis social, política y económica en la que estaba sumida tras la aplicación de salvajes políticas neoliberales. La primera acción de gobierno de Cristina en Venezuela, como primera dama y diputada, fue subir cerro arriba, barrio adentro, monte adentro, ¡quería confirmar las denuncias de la oposición venezolana! ¡Quería ver, palpar, por sí misma, los estragos de la dictadura chavista! ¡Nunca se detuvo ni se percató, que como en Argentina, Venezuela, antes de Chávez, había sido sumida en la más terrible de las desgracias; exclusión, marginalidad, pobreza extrema, receptora de excluidos y desterrados colombianos en su mayoría, por la misma predica fondomonetarista! Lo propio ocurrió a Uruguay, el de Tabaré, el de Pepe Mujica y el Frente Amplio, sumido en la banca rota, ¡Chávez los rescató! Cristina, tras ser derrotada por la derecha, fuerzas externas y buena parte de sus propias fuerzas internas, vive las angustias y persecuciones tan atribuidas, señaladas y cuestionadas a Chávez. ¡Tabaré, ni se diga, sumiso ante la adversidad!

Zelaya, desde su procedencia y pensamiento neoliberal extrañamente intenta hacer y ser parte activa del ALBA-TCP. Tras el intento de reformar la constitución hondureña es derrocado ─para quién escribe; el derrocamiento y exilio de Zelaya inicialmente siempre se trató de una trampa contra Chávez, Zelaya era la carnada─, Hoy con el desconocimiento de Nasralla como ganador de las elecciones presidenciales e imposición de otro, Honduras sigue viviendo una silente e invisible, nada publicitada, dictadura. Lo propio pasó desde Paraguay; Lugo presidente, acusado de emboscar y asesinar a personas inocentes, es derrocado por el parlamento, de la misma forma y con mayor espectacularidad que Chávez en 2002.

Ecuador; Correa, critico, muy critico ─al igual que Lula y Dilma─ del verbo libertario, incendiario…, de Chávez, tras entregar el mandato a su mejor amigo y colaborador, vive en carne propia la traición, la persecución, el señalamiento… ¿no lo vio venir? En Brasil, el gran y poderoso Brasil, primero Lula y luego Dilma, saborean la amargura, el desprestigio, desconocimiento, el olvido y apatía de quienes desde el ámbito nacional e internacional dijeron ser sus mejores, importantes y muy envidiables colaboradores, socios, aliados, defensores contra Chávez…, hoy, igualmente, señalados por y desde la propia corrupción brasileña. ¡Antes Dilma y Lula eran muy buenos, sobre todo, cuando se trataba de enfrentar, criticar, sancionar, detener a Chávez y su ímpetu libertario!

¿Cuánta critica, cuantos reproches, cuántos señalamientos…, en privado, en público, por escrito…, contra esa idea de unidad, hermandad y colaboración regional predicada y practicada por Chávez? ¡Contra el propio Chávez! ¡De todos; Dilma, particularmente! Después de ser guerrilleros, encarcelados, torturados…, ¿ creían Dilma y Pepe que serían perdonados por sus enemigos ideológicos históricos? ¿Creían Lula, Correa, Zelaya, Cristina, Lugo, Tabaré, que los empresarios y sus elites económicas los dejarían tranquilos, los perdonarían, los absolverían, los dejarían vivir cómoda y felizmente?

Desde la hipocresía, insensatez y perversos fines; ante el nada oculto, atroz y despiadado proceder neocolonial sobre el continente; amigos, socios, colaboradores, aliados…, se hacen de la vista gorda; ciegos, sordos y mudos. ¡El desconocimiento a las Constituciones, a las leyes, a la institucionalidad democrática y republicana, con atropellos, persecución y desapariciones políticas, violación de DD.HH, derechos laborales, sociales, en detrimento de la estabilidad social, política y económica, no es de interés ni razones suficientes para los otrora, lideres y gobernantes regionales, amigos, socios, colaboradores, aliados. ¡Ni siquiera un saludo, una palabra de aliento, de respaldo, de afecto…!

¡La Paz, el sosiego y bienestar del continente no los mueve! ¿Qué harán los pueblos y ejércitos libertarios, soberanos, patriotas, nacionalistas…? ¿Igualmente callaran, se subordinaran?

¡Va siendo tiempo y momento histórico de dar un paso, 10 pasos, 30 pasos…, los pasos necesarios, suficientes, definitorios para un continente libre, soberano e independiente de cualquier intento de dominación e imposiciones coloniales de nuevo orden! ¿Hacen faltas más evidencias de las pretensiones neocoloniales y sus adláteres ─perritos alfombreros─ latinoamericanos?

¡Levántate América Latina, ante el atropello, es la hora de los pueblos, de la irrupción social por la libertad, la soberanía y la independencia! ¡Después es tarde!