COREA: ¿QUIEN QUIERE LA GUERRA?

(Jorge Luis Ubertalli Ombrelli)
8/9/2017.

"Reunificar la patria es una de las tareas más importantes y apremiantes que se presenta ante nuestro Partido, responsable del destino del país y la nación"

Mariscal Kim Jong Un, Máximo Dirigente de la RPDC

"Informe sobre las Labores del Comité Central presentado ante el VII Congreso del Partido del Trabajo de Corea"- 105 de la Era Juche (2016)

Corea es una. Nación de 5 mil años de historia, nunca pudo ser doblegada por los invasores extranjeros, aunque sufrió muchas a lo largo de su existencia. En 1910, Japón se anexó Corea y desató saqueos, genocidios, superexlotación y opresión a toda la nación coreana hasta su liberación definitiva, en 1945, llevada a cabo por el Gran Líder, Comandante Kim Il Sung, quien fundó en 1932 el Ejército Revolucionario del Pueblo de Corea (ERPC) en el Monte Paektu, sagrado símbolo de la existencia de la nación coreana y pilar revolucionario político-militar en la lucha contra el imperialismo japonés.

Una vez expulsadas del país las tropas japonesas en 1945, se asentaron en el norte tropas soviéticas, que contribuyeron al triunfo del pueblo coreano sobre el Japón, y norteamericanas en el sur del país, que no contribuyeron en nada a la independencia de Corea. Al poco tiempo las formaciones soviéticas se retiraron del país, más no las norteamericanas, que continúan hasta hoy ocupando el sur de Corea y contribuyendo, a través de mil y una provocación y maniobras, a la división de la nación.

En junio de 1950, a 9 meses de haberse producido en China la Revolución del 1 de octubre de 1949, las hordas norteamericanas, quienes habían inducido al ejército de Corea el Sur, a cargo el dictador Sygman Rhee, a agredir militarmente a la RPDC, fundada en 1948, declararon la guerra a la RPDC, con la perversa intención de aplastar a la Corea Socialista y agredir a la República Popular China. Ya en 1949, año del triunfo de la Revolución Popular China, se habían producido 2.617 incursiones del Ejercito y la policía sudcoreana a la RPDC, que habían causado muertos, heridos y destrucciones de bienes. Días antes del inicio de la agresión formal del 25 de junio, el ejército de sudcorea había realizado bombardeos a la RPDC el 23 y el 24 de junio. El 25 se lanzaron los sudcoreanos a tomar la ciudad industrial norcoreana de Haeju y otras localidades, causando muertos y secuestrando bienes de la RPDC. Repelidos por el Ejército Popular de Corea, los agresores debieron replegarse, lo que hizo que los norteamericanos, con la bandera de la ONU- que siempre sirvió de pantalla a sus aventuras bélicas y agresiones- 'entraran' en la guerra. Sus aviones bombardearon ciudades enteras, y junto a sus tropas de tierra y navales masacraron 3 millones de hombres, mujeres, niños y ancianos con bombas de napalm y químicas, además de las convencionales, violaron y ultrajaron y destruyeron prácticamente a la RPDC . Hasta el prepotente general Mc Arthur propuso tirar la bomba atómica en la sagrada tierra coreana. Cuando se disponían a entrar en la República Popular China, mas de 500.000 voluntarios del pueblo chino se unieron al Ejército Popular de Corea para expulsar a los invasores hasta el paralelo 38, punto de división de la nación coreana. Allí se firmó el Armisticio de Panmunjón, los yanquis y sus 'aliados' fueron derrotados y cuando firmaron el Armisticio lo hicieron con la bandera...de la ONU!!!.

La RPDC, con la dirección del Gran Líder Kim Il Sung y el Partido del Trabajo de Corea (PTC), fundado en 1946 en el marco de la unión del Partido Comunista de Corea y el Partido Neodemocrático por el gran líder; con el espíritu jucheano de combate del Ejército Popular de Corea (EPC), forjado en la lucha guerrillera antijaponesa el Paektusan, la Corea socialista salió victoriosa en esta batalla antiimperialista, aunque el país debió ser reconstruido.La dignidad nacional proletaria y el espíritu indomable del pueblo lograron erigir de entre las ruinas a la Patria socialista.

Reunificación por sobre todo

“Alcanzar la reunificación de la Patria por via pacífica sin el uso de las Fuerzas Armadas es nuestra posición de principios y la invariable línea de nuestro Partido”

Gran Dirigente Kim Jong Il

“Materialicemos de modo consecuente el legado del Gran Líder, camarada Kim Il Sung, para la reunificación de la Patria”- Pyongyang, 4 de agosto de 1997

En el mismo momento en que por obra de los norteamericanos y sus aliados de Corea del Sur y las “Naciones Unidas” la nación coreana quedó dividida hasta hoy en dos países, el Gran Líder, Comandante Kim Il Sung, batalló sin cesar contra viento y marea para unificar a su amada tierra. Siempre propuso y llevó a cabo el diálogo con el Sur en negociaciones conjuntas y logró que se suscribieran una serie de Acuerdos entre las dos partes, boicoteados siempre por los imperialistas noreamericanos y sus satélites militaristas sudcoreanos y japoneses. En los inicios de los años 70, Kim Il Sung presentó los Tres Principios para la Reunificación de la nación, a saber: 1) Reunificación al margen de las ideologías de ambas partes, Una Nación, Un Estado, dos sistemas ideológico-políticos; 2) Reunificación pacífica, sin recurrir a las fuerzas armadas de ninguno de los dos países; 3) Reunificación sin la intromisión de países extranjeros. Nunca fueron asumidos estos Principios por los gobernantes de Corea del Sur, acicateados por los nortemericanos para continuar con la división de la nación. Cuando algún diálogo entre los dos países se fructificaba, los yanquis y sus compinches internos de sudcorea montaban una provocación que echaba por tierra el acercamiento. El Programa de Diez Puntos para la Reunificación de la Patria, plataforma política destinada a lograr la unión de la nación, y la propuesta de fundación de la República Confederal Democratica de Koryo, que esclarece sobre como fundar el Estado unificado y las vias de crearlo, constituyen, junto a los Tres Principos nombrados más arriba, las Tres Cartas presentadas por el Presidente Kim Il Sung, que siempre fueron boicoteadas por los norteamericanos y sus socios militaristas y entreguistas sudcoreanos. Sudcorea depende enteramente de EE.UU. para adquisición de materias primas, inversiones e instalaciones industriales, además de equipos militares, y es totalmene permeable por ello a las presiones norteamericanas.

“Las Tres Cartas”- sostuvo en su momento el gran dirigente Kim Jong Il-”son, en efecto, la bandera de la reunificación del país y el programa de lucha más justo y realista que nos permite alcanzarla de manera independiente y pacífica”. Sin embargo, los voceros imperiales y sus medios de información intentan difundir la falsa versión de que la RPDC quiere agredir a Corea del Sur y que por ello ha desarrollado su armamento nuclear.

Nada más falso. La panfernalia militar desplegada hace decenas de años en Corea del Sur y Japón, que incluye armamento atómico y químico, se halla destinada a provocar una nueva guerra de agresión conra la RPDC, que exige la firma de un Tratado de Paz que deje de lado el Armisticio de 1953, simple cese de fuego, y concrete una Paz estable y duradera con EE.UU.

Ya en 1997, cuando todavía la RPDC no poseía armamento nuclear, el gran dirigente Kim Jong Il sostuvo: “ A la par que poner fin al estado de confrontación política, hace falta eliminar también el de enfrentamiento militar para aliviar la tensión entre el Norte y el Sur. Ese estado de enfrenamiento no solamente trae la desconfianza y malentendido entre los connacionales e impide su confianza y conciliación, sino que además puede agudizar la tensión y causar una catástrofe a la nación. Si no lo disipamos, no podremos esperar mejoría en las relaciones entre el Norte y el Sur, ni paz en la Península Coreana ni reunificación pacífica. Hoy, en el sur de Corea, se habla mucho de la supuesta 'amenaza de agresión al Sur', pero la que realmente existe en nuestro país no es esta, sino la de la agresión al Norte. Si no existe tal amenaza en la Península, desparecerá ambién el estado de enfrentamiento militar entre ambas partes”.

Esto es lo que EE.UU. no quiere. La guerra es su negocio y razón de existir. Por ello despliega un cerco de fuego alrededor de la RPDC, y a la par calumnia y difama a los dirigentes de la RPDC, a su orgnización política, a su ejército, a su pueblo y a su actual conductor, el máximo dirigente Kim Jong Un, adjudicándoles el ser los causantes de la actual tensión en la península. El objetivo de EE.UU. es destruir a la RPDC para proyectarse en toda Asia, incluyendo China y Rusia, proyecto inalcanzable teniendo en cuenta la disposición combativa el pueblo y gobierno de la RPDC y su apego a la dignidad, la soberanía y la independencia en el marco el socialismo jucheano.