Colonizados en la niebla.

(Gustavo Rosa)

Como el Autor de Estos Apuntes es considerado un hereje por el Vaticano, empezar con una reflexión del Papa puede hacer temblar los cimientos de las más sólidas catedrales. El riesgo vale la pena. En una homilía en Santa Marta, Francisco advirtió que los medios de comunicación alteran la vida democrática con sus calumnias y “destruyen la libre información”. “Todas las dictaduras han comenzado así –reflexionó el pontífice- adulterando la comunicación, poniendo la información en manos de una persona sin escrúpulos, de un gobierno sin escrúpulos”. Si esto puede ser interpretado como una síntesis del accionar del Grupo Clarín en nuestro país, con lo que agregó, no quedarán dudas: “existe una ley de medios de comunicación, se cancela esa ley; se entrega todo el aparato comunicativo a una empresa que calumnia, que dice falsedades y debilita la vida democrática”. Macri llegó a presidente gracias a las falacias vomitadas por los medios del monopolio y sus satélites que, con oscuros nubarrones, enturbiaron el prejuicioso entender del público cautivo. Y si continúa en ese inmerecido cargo es porque la turbación todavía mantiene su efecto tóxico.

Los votantes que querían ver la telenovela sin las interrupciones de las cadenas de Cristina, hoy miran en continuado y HD un blindaje comunicacional sin precedentes. Los que se indignaban con una bóveda de cartón prensado en un programa dominguero hoy ni se alteran por las bóvedas off shore que proliferan en La Rosada SA. Los que se ilusionaron con las promesas de desarrollo y Pobreza Cero no advierten que por este camino estamos cada vez más lejos de cualquier meta beneficiosa. Ninguno de los prejuicios que los llevó a votar por el Cambio se ha confirmado en la Justicia, aunque de vez en cuando algún titular amañado recuerde que “los k se llevaron todo” o patrañas por el estilo. Ni se enteran de que el recién estrenado ministro de Energía, Javier Iguacel, además de figurar en los Paradise Papers con una empresa fantasma, testimonió en contra de Cristina, Lázaro Báez y demás ex funcionarios, a pesar de que los informes de Vialidad Nacional no señalaban ninguna irregularidad en la obra pública de Santa Cruz.

Tan adormecido está el entendimiento del público cautivo que el descubrimiento del blanqueo a través de aportantes truchos a la campaña legislativa no provoca ni un pestañeo. Si al anterior gobierno le hubieran descubierto la maniobra de lavar dinero con contribuyentes de montos mínimos que figuraban como beneficiarios de planes sociales ya estarían sacudiendo las cacerolas. Si el gobierno anterior hubiera provocado una devaluación que lleve al dólar a más de 28 pesos –casi el triple que como los M lo recibieron- esos tele-ciudadanos ya estarían construyendo un patíbulo para todos los K. Nada de esto ocurre con las tropelías del Gran Equipo porque el Monstruo comunicacional sabe cómo manipular el ánimo de sus colonizados.

Disipar los nubarrones

Tan despistados están los clarinadictos que son capaces de creer que la seguridad del empresidente Macri no estaba garantizada en Rosario. Si los rosarinos se quedaron sin visita nacional no fue porque el Monumento a la Bandera estaba cercado por hordas de terroristas despiadados, sino porque las vallas no iban a poder contener el descontento de muchos sectores damnificados por el paso de La Revolución de la Alegría. No es para menos: desde diciembre de 2015 la industria ha perdido más de 2000 puestos de trabajo por mes debido a la avalancha de importaciones, la caída del consumo y el incremento de los costos; la inflación que Macri prometía bajar en dos minutos no para de crecer y afecta a los que menos tienen, con un 4,8 por ciento para la canasta de indigencia y un 3,2 para la canasta básica de pobreza, muy por encima del 2,1 general del INDEC; el bestial incremento de las tarifas de los servicios públicos aleja nuestros hogares de la más elemental idea del confort; los locales vacíos brotan como hongos en la línea de edificación. A pesar de haber ocasionado todo esto y mucho más con sus medidas, el Ingeniero no está dispuesto a escuchar los reproches que, merecidamente, hubiera recibido desde las calles.

Ni tan efectivos ni tan honestos. A las trapisondas cotidianas de muchos de los funcionarios, se agrega el intendente narco Sergio Varisco, que no sólo recibió dinero sucio para su campaña sino también comercializaba insumos ilícitos desde las dependencias de la municipalidad de Paraná. Tanto hacer actos para amenazar a los popes del narcotráfico y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich no advirtió que algunos están entre las filas del Cambio. Tanto se muestran preocupados por el tema que ahora quieren sacar las milicias de los cuarteles para combatir cualquier cosa que se venga. Sin dudas, empezarán a presentar como terroristas, narcos o subversivos a los que obstaculicen los planes de apropiación de lo público que los amarillos están ejecutando. Este régimen de despojo necesita el terror para llevarnos a la Argentina del Centenario, donde un puñado de turros vivía con holgura gracias al trabajo esclavo del resto.

Quizá por miedo los integrantes de la oposición descafeinada muestran los colmillos ante las cámaras pero se esconden con el rabo entre las patas cuando les toca defender los intereses de todos. Aunque escucharon la voz de sus representados a la hora de retrotraer las tarifas y desafiar el enojo de Carrió con la despenalización del aborto, ante el acuerdo con el FMI se alinean con la voz embaucadora del oficialismo. Sin pudor, sostienen que el presupuesto 2018 lo incluía aunque saben que no es así. De cualquier modo, ese presupuesto ya fue alterado a las pocas horas de aprobarse, cuando patearon las metas de inflación del 10 al 15 por ciento, de crecimiento del 3,9 al 2,5 y del dólar de 19 a más de 28 pesos. Si se respeta, que se respete todo. Y de eso deben encargarse los que votaron el presupuesto en el Congreso.

¿Tanto temen que los tilden de irracionales? ¿O piensan seguir actuando como copilotos de esta calesita chocadora? Que no olviden que fueron votados para ser oposición y no voceros de este oficialismo destructivo. Tanta preocupación por los jubilados pero no dicen ni una palabra sobre el vaciamiento de la ANSES y la amenaza de liquidar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad. ¿No advierten que son cómplices de este camino al colapso y que serán incluidos en el “que se vayan todos” que se viene? Tanto condenar la corrupción ficticia y actúan como aliados de estos corruptos reales. ¿O prefieren permanecer en la zona de confort mediática para no perder pantalla?

“Con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes”. Ya no es momento de diálogo ni de garantizar una gobernabilidad para la entrega. No es tiempo para dudas: si a Macri le sigue yendo bien, al país le irá muy mal. El optimismo no tiene lugar aunque camuflen de buenos los pésimos pasos que los gerentes están dando. Hay que poner muchos palos en la rueda para detener este saqueo. Despertar a los hipnotizados es una tarea dura, pero necesaria para salir de este entuerto en el que la nociva hegemonía discursiva nos ha metido.