CARTA AL CHE GUEVARA.

(Rosina Valcárcel)

Yo tuve un hermano bello como un árbol.

Esa senda ruda de los montes educó su cuerpo

y lo agitó en medio de la Historia.

No nos vimos nunca / pero no importa

La sangre llueve hacia el horizonte.

Padre habló con él en el avión hacia Guatemala en 1954

mientras yo dormía el Distrito Federal del exilio.

Lo ven en el bar El gallito en México entre 1954 y 1956.

Ahí traba contacto con los primeros miembros del 26 de Julio.

Escuchas tangos. Bebes mate y sonríes, querido Che,

sujetándome hacia un sueño asombroso

tal el soplo del mar ve el semblante de una niña.

Te escuchamos en Cuba, en 1964: Las revoluciones son creadas por las condiciones de opresión que los gobiernos latinoamericanos ejercen contra los pueblos y de allí viene la rebelión y después emergen las nuevas Cuba… No somos nosotros los que creamos las revoluciones, es el sistema imperialista y sus aliados, aliados internos, los que crean las revoluciones.

Che en La Habana le encargas a Gustavo trazar Perú: Mural de un pueblo, Apuntes marxistas del Perú preincaico. Papá cumple con el libro en 1965 y resulta un aporte singular.

Estamos en combate. Contra el mal sortilegio, todo es claro.

El tío Juan Pablo está contigo desde marzo de 1967. Y en la escuela de La Higuera es asesinado el 9 de octubre. Che inconfundible como un astro verde olivo, eres el Quijote

y caes en La Higuera el 9 de octubre de 1967, pides que te disparen! Tus ojos de cuarzo brillan:

¡Patria o muerte!

El c. Sánchez estuvo prisionero hasta julio de 1971.

Cuando torna a Perú sólo habla de ti sin cesar y aprendo a quererte incondicional y sueño contigo siempre de pie.

Años después en mayo de 1979 en La Habana decido visitar a tus padres, beber mate con ellos y contemplar vuestras fotos. Mientras el c. Benigno, de Manzanillo, habla de tus combates.

Cultivo amistad con Víctor Hugo Ch. en Lima

en la universidad de San Marcos hacia los años 80.

Él habla de Javier y Héctor. Narra anécdotas de película

ocurridas en Bolivia.

Por azar conozco a otro sobreviviente, en La Paz en 1993.

Era alto, prudente, fino, de traje gris. Pero no recuerdo su nombre.

Che, eres el tema central, siempre. Tu ejemplo.

Todo parece un espejismo inacabable

y Calixto escribe tus andares, tu voz, tus consejos.

En Lima nos habla de ti, es 9 de octubre de 2015.

Y veo tus ojos de acero y tu intención hermosa.

La luz más pura que haya tenido nuestro continente.

Anónima flor que mitiga el color del invierno.

¡Venceremos!

(7 octubre 2016, Lima-06 septiembre 2017)

Agradezco a los compañeros que organizan "50 años de la Gesta heroica: 1967-2017 del Che.", por el gesto de considerar este texto mío en la lectura del 16 de octubre de 2016. Saludos fraternos. Rosina Valcárcel Carnero.