Cantos en tiempos de amor y de lucha.

(Norton Robledo)
No escribo para que otros libros me aprisionen
ni para encarnizados aprendices de lirio,
sino para sencillos habitantes que piden
agua y luna, elementos del orden inmutable,
escuelas, pan y vino, guitarras y herramientas .
Pablo Neruda
Andares

Los siglos de la tierra me caen en los brazos
Yo soy amigos el viajero sin fin
Las alas de la enorme aventura
Batían entre inviernos y veranos
Mirad cómo suben estrellas en mi alma
Desde que he expulsado las serpientes del tiempo oscurecido
Vicente Huidobro

Hay veces que mi caminar se hace más lento
Voy con los pasos cansino del otoño, como enfrentando
al tiempo a cada paso.
Cargo sobre mis hombros el hastío de los años bisiestos
y las sombras de los cansados siglos.
Voy por los caminos junto a los más sencillos,
ni lento ni rápido, las horas de los días van marcando
el ritmo de mis pasos.
Voy cantando, mi voz se confunde con las voces del viento
mi sombra baila con mis queridos fantasmas de los desaparecidos
en los laberintos de una época de tiempos oscuros
indolentes y siniestros
A veces es bueno detenerse en medio del camino
y bajo el claro de luna guardar en el bolsillo
los secretos que el tiempo guarda en las estrellas.
La poesía es el árbol señalando el camino
Pero no sé si es cierto que todos los caminos conducen a Roma.
Lo que sí sé, es que todos los caminos me llevan a tu puerta
y todas mis navegaciones naufragan en tu lecho.
Voy por los caminos con la mochila llena de poesía
Traigo tanta distancia en los pasos, y tanta lejanía en la mirada
que llevo todo un universo en mi equipaje.
Y tú lo abarcas todo con tu sonrisa y con sólo una mirada
de tus ojos oceánicos.
La luna me habla de ti, y la noche quiere contarme los sueños
que en secreto escondes debajo de la almohada.
La distancia y el tiempo entrelazan los caminos de la vida
al menos es lo que pienso pues los míos llegan siempre
al territorio donde habitas
Y te busco y te nombro, en una canción, un verso
y en un poema
Sólo viene la certeza que el tiempo pasa y no te encuentro.
Queda el recuerdo cual estrella fugaz que deja tres deseos
suspendidos en la noche, y palabras insolubles percibidas
en el lenguaje de la lluvia
Para escribir amor, tengo tu nombre
Eres como la brisa en primavera
Suave sutil y siempre en fuga en pos del viento
A donde quiera que vayas sigo tus pasos
como un viejo velero en barlovento.
Eres todo lo que no tengo, y todo lo que tengo
no me sirve de nada si no estás a mi lado
Nada nuevo bajo el sol
Ojalá la luna salga con alguna sorpresa
escondida en un pliego de la noche.
Vengo a ti con los pasos cansinos del otoño
traigo el peso de los años sobre mis hombros
Voy caminando junto a los más sencillos
Traigo lejanías en la mirada distancia en mis andares
el alma templada por el fuego y cansada de tanto batallar
Mas cuando te tengo entre mis brazos mi corazón crece
hasta el cielo, mi alma se llena de tu esencia
los días crecen hasta el cielo para bailar canciones de amor
con la noche, y las penas y el cansancio se van
con su música a otra parte
La poesía es el árbol señalando el camino
la vida es una adivinanza esperando en cada esquina.
Al único árbol que me arrimo es al árbol del camino
voy cargando el peso de los años y juego a todo o nada
aunque en ello se me vaya la vida.
Los desaires, los desprecios los guardo en la mochila
y los voy dejando al borde de los caminos
para que cual hojarascas los barra el viento.
Al único árbol que me arrimo es al árbol del camino.
Mi único comercio es con la vida
Son las palabras las que me que me testimonian

Ella la de camisa amaranto

Que se alcen las mujeres con valor
las pierdeteuna
las que se las ha perdido todas y
la percanta que se pasa para la punta
y esa que apuntan con los fusiles.
Teresa Calderón

Ella lleva la camisa amaranto en la piel
la lleva eternamente más allá de estatutos y del tiempo
Ella lleva las huellas que le dejó la clandestinidad
estampada en la piel, y guarda en la memoria del tiempo
y en los recuerdos de esos días las fotos, la música,
los libros y los nombres de los que fueron testigo.
Ella es fogosa y en ella habita la pasión
de volcanes que yacen despiertos
Yo vengo hacia ella con los pasos tristes de la tarde
cuando llego al umbral y veo su presencia
mis pasos se alegran como días de fiestas.
Entro a su morada a buscar el reposo
después de tanto andar por los caminos,
traigo en mis pasos las huellas de la vida
y en mi alma el cansancio de tanto batallar
Es tan largo el camino y tan corto el destino
es un soplo del viento un suspiro que escapa
pero cuando la tengo entre mis brazos
percibo que en ella me esperaba el destino
en su cuerpo de fuego en su alma amaranto,
en su boca y en sus besos, en sus pechos y sus muslos
que mis manos recorren con pasión y ternura.
Ella tiene fuego en el cuerpo cuando baila
Ella es fogosa y en ella habita la pasión
de volcanes que yacen despiertos
Ella lleva una camisa amaranto en la piel
ella guarda una camisa amaranto
en las páginas de la vida.

Te queda soñando
A Cecilia Calderón
A usted, estos versos, por la consoladora gracia
De sus ojos grandes donde se ríe y llora un dulce sueño;;
A su alma pura y buena, a usted
Estos versos que nacen de mi atroz amargura
Paul Verlaine
Te queda soñando su presencia
su andar como esquivando el destino a cada paso
Te queda soñando su presencia
en ese encuentro en que los momentos
no pudieron detener el paso apresurado de las horas.
Te queda soñando su presencia
en esos encuentros en que la vida
no pudo robarle tiempo al tiempo
y eternizar el sueños existiendo bajo
el claro de la luna y en los pliegues de tus días.
Te queda soñando su presencia
su esencia de luz y de sombra
esa alegría que pinta los días de colores
esa nostalgia que entristece la tarde.

Te dejo un beso que te cubra de pleno

No vine yo a este día a mí no me invitaron
Rasgué mis vestiduras y mi pecho para mostrar la sangre y su latido
y aquí me tienen sudoroso con el ala dispuesta
a cruzar el charco una vez más en busca de otro arado
Juan Cameron

Te dejo un beso que te cubra de pleno
un beso enorme, un beso inmenso,
te dejo un beso que te cubra de pleno
un pleno otoño, un pleno invierno para que me recuerdes
a plenitud cuando no esté contigo.
Tú sabes que me detuve a tu lado como el peregrino
bajo la sombra del árbol del camino
Dejé mi armadura, mi escudo y mi bandera en un pliegue
del borde de tu cama
me alimenté de tus deseos, me abracé en tus pasiones
pero mi caminar, y tú lo sabes, no termina a tu vera
hay otros horizontes que me aguardan, otros deberes
otras obligaciones que me esperan.
Cuando sientas que me estás extrañando
y quieras saber de mí, búscame por los caminos
Ahí estaré en medio de la lucha
rodeado de gente y de banderas
y en el pecho los momentos que pasamos juntos.
Me voy con tu recuerdo habitando mis noches
y tu presencia abrazada a la sombra de mis días.
Me llevo mi armadura, mi escudo y mi bandera
Te dejo un beso que te cubra de pleno
Yo soy aquel poeta de lejanías
Yo camino por un lugar de la memoria
el árbol se acuerda perfectamente de su brote
Luis Vidale
Yo soy aquel poeta de lejanías
el tiempo ha ido llenando
de poesía las páginas de mis años
Hay tantas distancias en mis pupilas
y tantas lejanías en mis pasos
que los caminos reconocen mi andar
y vienen a mi encuentro
Los árboles cuando me ven venir
se acercan para saludarme
y darme cobijo bajo su sombra
Vengo caminando con los pasos
cansinos que tienen los años
cuando llega el otoño
Mis pasos ya no son como antes
Pero nada es como antes
El teléfono móvil, smartphone o tablet
va adherido a las manos de las gentes
Y la incomunicación reina
en un mundo al borde del abismo
de la mano de la alienación colectiva
vendida al contado o en cómodas
cuotas mensuales
Sucede que ya no es necesario ir al circo
Ahora está en la televisión
y vemos a diario en las pantallas
a los payasos vomitando verborrea
de cosas sin sentido
sutiles y banales
y en sus frentes llevan pintadas
las demandas del mercado de consumo
Qué suerte !
que no pueda escribir sólo versos de amor
qué enternecen el alma de los románticos
Qué suerte !
que no le cante sólo al clavel y a la rosa
al amor y al desamor
a las estrellas, a la luna, al sol
y a las cuatros estaciones
Qué suerte !
que no sólo me conmueve
el amor bajo el claro de luna
Qué suerte !
que mi canto no sea sólo cantos
a la alegría y al amor
Mi canto es también al desamor y al dolor
mi canto es de tiempos de amor y de lucha
Han visto la cara y la sangre de los niños
asesinados en Siria y Palestina
Han visto el dolor que habita en los
familiares de los asesinados
y en la de los desaparecidos ?
Yo soy aquel poeta de lejanías
Hay tantas distancias en mis pupilas
y tantas lejanías en mis pasos
Estoy aquí
Vengo a cantar contigo

Nota: De los libros inéditos " No ha llamado" " De luz y de sombra"