BOUDOU, CASTIGLIONE Y EL ASCENSO DE INDEPENDIENTE.

por Adrián Corbella (para "Mirando hacia adentro")

El miércoles 11 de junio en el estadio “Ciudad de La Plata”, Independiente derrotó 2 a 0 a Huracán, logrando el ascenso a Primera División, tras pasar un año en el fútbol de los sábados. Mucho se ha escrito sobre ese partido, comentando acerca de las figuras y sobre aquellos jugadores que defraudaron, destacando los planteos tácticos de los técnicos, señalando los errores arbitrales (que los hubo, como el tanto anulado al club de Parque Patricios) alegrándose por el ascenso de un grande como Independiente, o entristeciéndose por la permanencia en la B de otro grande como Huracán, y bosquejando lo que puede ser el futuro de uno y otro equipo en los torneos venideros.

Entre todas estas notas queremos destacar una de Eduardo Castiglione titulada “Un regreso que fue posible porque volvió la confianza “, publicada en el diario Clarín del 12 de junio de 2014, pag. 56, donde se aprovecha la reseña sobre el éxito del equipo de Avellaneda para criticar al Vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, señalando:

“Con Independiente haciendo pie en el tembladeral anímico y Huracán con más dudas que el vicepresidente Amado Boudou para explicar su relación con Vanderbroele y Núñez Carmona, Díaz le tapó el gol a Mancuello“

La mención genera confusión, y uno se pregunta si el aludido será simpatizante de uno de los dos equipos. Boudou, a diferencia de otros dirigentes políticos, no ha hecho demasiadas referencias a su hinchismo futbolístico. Uno sabe que Néstor Kirchner era de Racing y Raúl Alfonsín de Independiente; conoce que Mauricio Macri es de Boca, Eduardo Duhalde de Bánfield, Cristina Fernández de Gimnasia y Carlos Menem de River. Pero con Boudou, lo primero que surge es una incógnita. Ante mi absoluta ignorancia sobre el tema, recurrí a unos amigos que son, como el vicepresidente, de la ciudad de Mar del Plata. La “Perla del Atlántico” no es una ciudad chica, pero los marplatenses se conocen todos. Y así es: mis amigos, Fabiana y Jorge –ambos del Rojo- a los que llamé por teléfono, me confirman que Amado Boudou sería en la ciudad simpatizante de Aldosivi, y a nivel nacional aparentemente es hincha de Rácing… nada que ver ni con el "Rojo" ni con el "Globito".

Eso me confirmó mi primera impresión… lo de Castiglione seguramente es un error o confusión. ¿Núñez Carmona, Vanderbroele y Boudou serán juveniles del club local, los que actuaron como alcanza pelotas?... Puede ser. Núñez Carmona a mi me suena a un cinco morrudo y bajito, metedor, una especie de “Tolo” Gallego del siglo XXI. Vanderbroele seguro que es 9. Alto, flaco, rubio… una especie de Van Persie criollo. Sobre Boudou no tengo dudas: Arquero. Me parece verlo con el buzo y los guantes atajando 350 tapas hostiles de Clarín a lo largo de 3 años. No hay penal mediático que se le resista. Es el nuevo Goicoechea…

A veces la política y el fútbol se cruzan. No me parece que hacer una referencia política en una nota deportiva sea tabú. Pero en este caso no hay relación alguna con el tema. Es algo tan forzado que uno se pregunta si es obra de la pluma que firma o fue agregado por los editores. Hay entonces mal gusto o mala fe. Quizás ambas.

Podría decirse, si queremos mezclar fútbol y política, que Independiente se fue al descenso con un presidente kirchnerista, Javier Cantero. Nubes negras ensombrecieron al club hasta la renuncia de éste. Cuando finalmente lograron alejarlo, y se “acercó” al club aún más quien ya lo venía rondando, el sindicalista clarinista Hugo Moyano, el sol volvió a salir en Avellaneda. El equipo empezó a ganar, y ascendió. ¿Nubes negras o mano negra? Pregunta interesante. De respuesta abierta. Pero una pregunta que Castiglione no se hace. Porque Eduardo Castiglione, veterano periodista DEPORTIVO del Grupo, se pregunta sobre… Amado Boudou… No se entiende… ¿Será en serio un excelente arquero el marplatense?... ¡Cuidado, Romero!

Evidentemente el oligopolio mediático más importante de la Argentina se la tiene jurada al estatizador de las AFJP, quien durante 3 años, siendo apenas un “sospechado” (categoría jurídica nueva, creada “ad hoc”) recibió una interminable atención del Grupo. No cuesta mucho advertir la presión PÚBLICA sobre “la Justicia” que esto significa, insistir durante 3 años en titular condenando cientos de veces a una persona que aún no estaba formalmente acusada de nada no es poca cosa -la expresión “linchamiento mediático” nos viene a la mente rápidamente-. La condición de no estar acusado de nada no puede durar demasiado con semejante “apriete” al sistema judicial…El humo parece algo muy inmaterial, pero muchas veces asfixia.

En ocasiones los periodistas “independientes” aprovechan un comentario sobre una final de fútbol, o acerca de la farándula (lo hizo Mercedes Ninci hace poco hablando en la televisión sobre Luis Ventura y, de paso, sobre “la corrupción del gobierno, la inflación y la inseguridad”), para disparar contra el blanco político predilecto de sus empleadores… Todo suma.

Realmente están enfermos. Pobres.