BICENTENARIO DE LA CREACIÓN DE LA BANDERA NACIONAL

1812 – 27 de febrero – 2012

BICENTENARIO DE LA CREACIÓN DE LA BANDERA NACIONAL

El 27 de febrero de 1812 entusiasmado con la aprobación de la escarapela, Manuel Belgrano diseño una Bandera con los mismos colores, enarbolándola por primera vez en Rosario, a orillas del Rio Paraná.

Allí, en las baterías Libertad e Independencia la hizo jurar a sus soldados.

Luego, mando una carta al Gobierno comunicando el hecho.

Este mismo día, el Triunvirato le ordeno hacerse cargo del Ejercito del Norte, desmoralizado después de la derrota de Huaqui.

Carta de Manuel Belgrano al Gobierno Superior de las Provincias del Rio de la Plata

Excmo. Señor:
En este momento que son las 6 y 1/2 de la tarde se ha hecho la salva en la Batería de la Independencia, y queda con la dotación competente para los tres cañones que se han colocado, las municiones y la guarnición.
He dispuesto para entusiasmar a las tropas, y estos habitantes, que se formas en todas aquellas, y les hable en los términos de la copia que acompaño.
Siendo preciso enarbolar Bandera, y no teniéndola la mande hacer blanca y celeste conforme a los colores de la escarapela nacional: espero que sea de la aprobación de V. E.
Dios guarde a V. E. Muchos años,
Rosario 27 de Febrero de 1812.

Manuel Belgrano

El Movimiento Evita aportó color y política al Bicentenario de la Bandera

El Movimiento Evita de la provincia de Santa Fe recibió este lunes a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien arribó a la ciudad de Rosario para celebrar el Bicentenario de la creación de la bandera nacional. El diputado provincial Gerardo Rico, principal referente provincial e integrante de la conducción nacional de esa fuerza política, reflexionó: "Fue un día histórico, no sólo por la presencia de la compañera Cristina, sino porque el pueblo hizo caso omiso a quienes quieren despegar a la política de la Historia, como si Manuel Belgrano no hubiera izado por primera vez la enseña patria como un enérgico gesto político ante el invasor realista".

Unos 2.500 militantes del Evita llegaron al Monumento para celebrar el Bicentenario de la bandera nacional y para acompañar a Cristina. Rico, en ese sentido, destacó: "Las banderas del Evita flamearon en el día de recordación del primer izamiento de la enseña patria" Y agregó: "No separamos la Historia grande de nuestra Patria de la política, porque debajo de la bandera nacional decimos que vamos por más, que nunca menos, y que somos el peronismo que viene, respetuosos de los símbolos pero no usándolos para encubrir el saqueo al pueblo sino en el marco de la inclusión y la justicia social que este gobierno garantiza al pueblo argentino".

El legislador provincial, además, sintetizó: "La presencia de compañera Presidenta debe haber puesto nerviosos a quienes quieren sólo ceremonial y protocolo, nosotros creemos que quienes hablan de la necesidad de no politizar los actos institucionales quieren vaciar de contenido a estos actos y prefieren que el bronce prevalezca a los reclamos populares".

Por ello, Rico ponderó la actitud de la mandataria nacional al comenzar su discurso: "Por eso Cristina no tuvo temor a acompañar el canto de la militancia, reivindicarse como mujer política, recordar que somos de la Gloriosa Juventud Peronista y, fundamentalmente, que a pesar de las bombas, a pesar de los muertos y los desaparecidos, no nos han vencido".

En el acto central en el Monumento, el Movimiento Evita fue uno de los protagonistas principales, merced al despliegue de paraguas, banderas, gorros, entre ellos un largo paño que refería al reclamo de la devolución de las Malvinas por parte de "los piratas ingleses", y otra bandera que propone la renacionalización y reestatización de YPF.

Desde Buenos Aires arribaron a Rosario los miembros de la conducción nacional del Movimiento Evita Emilio Pérsico, Fernando "Chino" Navarro, Ernesto Paillales, Luis Cáceres y Leonardo Grosso, quienes junto a los secretarios general de Santa Fe, José Luis Berra, y de Rosario, Eduardo Toniolli, acompañaron a la Jefa de Estado en la ceremonia.

Un párrafo aparte merece la ovación que la militancia ofrendó a los ex combatientes de Malvinas, que fue seguida por el clásico coro popular, que termina con la frase "el que no salta es un inglés".

Por Gerardo Rico
Diputado Provincial por el Frente para la Victoria
Miembro del Ejecutivo Nacional del Movimiento E

LA BANDERA MACHA: NUESTRA PRIMER BANDERA
*Por Prof. Lelia Inés Albarracín de Alderetes

La llamada “Bandera de Macha”, según algunos especialistas, pudo haber sido la primera bandera. Se trata de una bandera de tres franjas horizontales cuya disposi- ción de colores es blanco-celeste- blanco.

Días antes de la Batalla de Ayohuma (14 de Noviembre de 1813), que tuvo lugar en el sitio que hoy se denomina Charawaytu de Ayoma, la bandera es llevada para ser escondida en el cercano Templo de Titiri, en Macha, en el Norte del actual departamento de Potosí, en Bolivia. Durante varias décadas estuvo esta bandera oculta en ese templo, y hoy es exhibida en una de las salas del Museo Casa de la Libertad en la ciudad boliviana de Sucre.

A finales de 1811, luego de so- focar la sublevación del cuer- po de Patricios, el General Manuel Belgrano fue enviado por el Triunvirato a la Villa de Rosario, a los efectos de proteger las costas del Paraná ante el peligro de las incursiones de la flota realista.
En el ínterin, el Triunvirato, atendiendo la solicitud del propio Belgrano de crear una escarapela como distinti- vo para todos los cuerpos del ejército patrio, eligió para el emblema los colores celeste y blanco, utilizado en sus solapas por los jóvenes morenistas, agrupados en el club de Marco.
Cuando Belgrano tomó conocimiento de la creación de la escarapela, fue mucho más allá y el 27 de Febrero de 1812, al inaugurar las baterías Libertad e Independencia en la Villa de Rosario, enarbola una bandera que como él mismo dice en su informe: “la mandé hacer blanca y celeste, conforme los colores de la escarapela nacional.”
El General parte a Jujuy según el nuevo mando que se le acuerda, sin saber que el triunvirato había desautorizado el uso de la bandera por él creada.
Ya instalado en la provincia norteña y a los efectos de levantar la moral del incipiente ejército vencido en Huaqui, hizo bendecir al Canónigo Ignacio Gorriti, el 25 de Mayo de 1812, una nueva bandera celeste y blanca. Se la presentó a la tropa como el emblema nacional que nos distinguiría de las demás naciones de la tierra, y lo hizo izar en el cabildo, reemplazando el estandarte real.
Enterado Rivadavia ordenó que se deshiciera de las banderas, por lo cual Belgrano mandó a guardar la enseña creada. Incluso no flameó durante la batalla del 24 de Septiembre de 1812 en Tucumán.
Pero luego del rutilante triunfo de las armas patrias, mientras marchaba con sus tropas hacia Salta, Belgrano volvió a enarbolar una bandera el 13 de Febrero de 1813, haciendo jurar a sus tropas en el Río Pasaje, conocido desde entonces como Juramento.
Siete días más tarde, el Ejército de Belgrano volvía a vencer a los realistas en Salta, donde sí flameó la enseña, que ya distinguía ambos ejércitos.
Pero en Octubre de ese año, en Vilcapugio se acabaría la buena fortuna que había tenido hasta aquí el General: cuando ya la victoria parecía favorable a los patriotas el ejército retrocedió, con motivo de un toque de clarín ordenando erróneamente que causó tremenda confusión. Belgrano reunió al resto de su ejército y como pudo trató de recomponer una situación insostenible: la pérdida de bastimentos, una gran cantidad de heridos y la desmoralización de la tropa en general, hacían estragos.
El pueblo de Macha se apareció como un espejismo a los derrotados. Fue entonces que Belgrano hizo llamar al párroco de la iglesia y en secreto le pidió que ocultara las banderas de su ejército, ya que veía posible una próxima derrota.

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Resulta importante aclarar que el 21 de Mayo de 1810, Domingo French y Antonio Beruti, repartieron cintas blancas entre los congregados en la actual Plaza de Mayo de Buenos Aires. Incluso el día 25 de ese mes, a las blancas se le agregaron cintas rojas.

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El cura cumplió debidamente con el cometido y los gloriosos paños des- aparecieron, al punto que se creyeron perdidas para siempre. El pedido de Belgrano fue premonitorio ya que poco tiempo después, sus tropas serían nuevamente derrotadas en Ayohuma. Pasaron setenta y dos años y el rastro de la primera bandera parecía haberse esfumado, hasta que en 1885, el joven párroco del templo rural de Titiri, situado no lejos de Ayohuma, jurisdicción de Macha, efectuando una limpieza, encontró tras un cuadro las dos banderas que fueran creación de Belgrano.
Nótese que una de ellas tiene las franjas invertidas (blanca-celeste- blanca). Pero lo cierto es que el Congreso de 1816 reunido en Tucumán adoptó la enseña celeste, blanca y celeste como símbolo de la nueva Nación. La presencia del sol en el centro, la adoptó el Congreso reunido en Buenos Aires en 1818.
El astro que luce treinta y dos rayos flamígeros pertenece a la bandera mayor de la Nación y sólo pueden lucirla los edificios públicos y el Ejército.
Al respecto de los colores, mucho se ha discutido y discutirá acerca del motivo de los mismos. Para algunos corresponden al color de los Borbones: no olvidemos que la deposición del virrey se hacía (en apa- riencia) para salvaguardar los derechos del Rey prisionero de Napoleón. Otros ven en ellos los colores del manto de la Virgen María, también se habla de una concepción ideológica: el azul simboliza los ideales de justicia y el blanco la pureza. Además fueron los colores que utilizaron los patriotas durante las invasiones inglesas, y se dice que Belgrano había utilizado el azul, que era el color predilecto de los Incas…
Lo que es seguro, que al no haberlo dejado escrito, el General Manuel Bel- grano se llevó al más allá el real motivo de la elección de los colores de nuestra amada bandera.

*Presidente de la Asociación de Investigadores en Lengua Quechua (ADILQ), Profesora de Lingüística Quechua en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT Profesora de Lengua Quichua en la Facultad de Humanidades de la UNSE.
ICUF: IDISHER CULTUR FARBAND

Federación de Entidades Culturales

Judías de la Argentina

Una vieja copla española anónima, probablemente de la época de pos-guerra civil española 1936-1939, decía así: “Dicen que la Patria es / un fusil y una bandera / la Patria son mis hermanos / que están labrando la tierra”. Es una síntesis casi perfecta: está presentada la dualidad entre la ideología fascista del franquismo –por un lado-, y por otra, una verdadera concepción patriótica y popular de lo que es la Patria.

Sin embargo, hoy 27 de febrero de 2012, con motivo de conmemorase 200 años del izamiento de nuestra bandera celeste y blanca, conviene hacer alguna digresión. En ese lejano 1812 era necesario tener símbolos propios como manera concreta de diferenciar un proyecto –el emancipador, el que defendía Manuel Belgrano, el nuestro- del otro –el realista- que significaba opresión y yugo colonial. Y la bandera, posterior a la escarapela que permitía identificar a los soldados en el combate, fue uno de ellos.

Lejos de cualquier nacionalismo barato, de cualquier patrioterismo inútil y chabacano, de cualquier concepción militarista –cosa que intentaron e intentan imponer los grupos dominantes- reivindicamos aquel hecho con su significación presente y futura.

Amamos nuestra bandera porque representa justamente eso: un programa emancipador y liberador, en el que están implícitos la paz, la justicia, la dignidad, la soberanía, la democracia. Aquel sentido que le dio Manuel Belgrano es el que tomamos para el presente y para el futuro.

El ICUF (Idisher Cultur Farband / Federación de Entidades Culturales Judías de la Argentina) suma su voluntad de transformación de nuestra sociedad en esta celebración, con la convicción de que es momento de profundizar lo alcanzado, desmantelando todas las rémoras del pasado lejano y reciente que signifiquen trabas para el desarrollo nacional y el bienestar popular. Así honraremos genuinamente a la bandera y a quienes tuvieron el coraje de levantarla en aquellas difíciles circunstancias históricas.

Sr. Marcelo Horestein Prof. Daniel Silber

Secretario Presidente

Lavalleja 182 (1414) Ciudad Aut. De Bs. As. Tel/fax (011)4856-9898

Correo electrónico: icuf@icuf.org.ar