AYALA DESMITIFICA A VARGAS LLOSA.

(Winston Orrillo)
José Luis Ayala (foto)es un polígrafo puneño. Autor de sesenticinco libros en todos los géneros de creación y crítica, donde destacan sus estudios sobre Vallejo, Mariategui, Gamaliel Churata y Carlos Oquendo de Amat, amén de su propia obra original en poesía y narrativa.
Los abismos de Mario Vargas Llosa es su reciente incursión que, no lo dudamos, despertará la polémica, la necesaria polémica –ensayo, crónica y biografía literaria- de nuestro controvertido Premio Nobel 2010.
Porque, en el presente periplo intelectual, el gran creador aymara, incursiona en una época que el autor de La ciudad y los perros quisiera, a no dudarlo, borrar de su memoria … ideológica: la de cuando el marxismo-leninismo lo hizo, apresuradamente madurar y, el grupo “Cahuide”, célula comunista sanmarquina le ayudara a “leer” la realidad –estamos en 1953- bajo la égida de Isaac Humala, Héctor Béjar y Antonio Muñoz Monge. Fue la muy querida Lea Barba quien acercara al autor de los “7 Ensayos” al imberbe aprendiz de literato, quien venía premunido de las tergiversaciones adquiridas en el Colegio Militar “Leoncio Prado”.
Pero no todo fue teoría pura pues, como militante MVLL cumplió cabalmente algunas tareas políticas.
Cuando, en 1959, triunfa la epopeya de Fidel Castro, Mario fue un férvido adherente, y, ya en París, y en la militancia en Vanguardia Revolucionaria, al lado, nada menos que de Sartre y Simone de Beuvoir, entre otros, se fajó para defender al entrañable Hugo Blanco.
Luego, viajó a la patria de Martí y fue un ardoroso defensor de su independencia frente al imperio norteamericano (tal como ahora el mismo Sistema quiere aplastar a la heroica Venezuela Bolivariana, Chavista y muy madura).
Pero en Cuba no jugaba con fuego, pues allí se vio el heroísmo de los combatientes peruanos Luis de la Puente Uceda, Guillermo Lobatón Milla, Paul Escobar y Juan Pablo Chang Navarro.
Amigo del Guerrillero Heroico, alojó en París a su progenitora (él vivía, entonces, con la inolvidable Tía Julia).
Este nuevo libro paradigmático de José Luis Ayala –cerca de 500 páginas- fue lanzado por el Fondo Editorial de Cultura Peruana, y es, aparte de una joya literaria por lo bien escrito que está –característica permanente de todo lo producido por JLA- una desmitificación de quien se valiera de todos los métodos para lograr un Nobel literario, aplaudido por toda la reacción internacional, y a pesar de que su obra creativa, en sí misma se halla de capa caída.
Los abismos de Vargas Llosa, quien detenta -¡horror de horrores!- hasta un huachafón título nobiliario, son una radiografía de quien está atento a los movimientos telúricos de nuestros pueblos, para oponerse a todos ellos y sabotearlos, en la medida de sus vastas posibilidades..
Su odio cerril a todo lo que exhale progresismo o sea Anti Establishment, nos hace, a veces, sospechar alguna patología en el otrora iluminador padre de La ciudad y los perros y Conversación en la catedral.
En fin, son cerca de cincuenta capítulos de lectura necesaria, urgente para penetrar en la urdimbre de un
escritor que, ahora, debe poseer una de las fortunas más próvidas y es un verdadero maniquí de la estulticia y el mal ejemplo, en especial para los jóvenes creadores que, por razones de no justificado oportunismo, buscan su palabra aleccionadora.
El presente libro de José Luis Ayala viene sufriendo –como es obvio- el boicot de los cofrades y periodistas literarios de dos por medio, siempre atentos a las palabras edulcorantes de uno de los anhelados contactos de aquí y acullá.
Por ello es importante leer con atención los casi cincuenta –necesarios- capítulos de un libro que viene haciendo época.